sábado, 10 de enero de 2009

Asesino


Para ti que toda la vida es un juego ... date cuenta que sigo aqui, sólo que ahora ya no te molesto, no te llamo, no te mensajeo, no te busco.
Al paso del tiempo recuerdo situaciones "nuevas" y tienes toda la razón, tu no me amaste, fui una equivocación en tu vida.

El día era caluroso pero nublado, abrí la puerta de mi casa - si Ana soy pobre como lo decias y te sacabas de onda - no se encontraba nadie, tome mis audifonos y me tire en la cama, en esa cama en la cual siempre llegaba de cualquier lugar y estaba mi papá leyendo o viendo tv. Pero esta vez no habia nadie para mantenerla tibia, nadie que me saludara ya entrada la tarde.
Te recorde y le gritaba a ese dios que no existe que por favor me diera una oportunidad contigo o que al menos estuvieras unos instantes conmigo, porque siempre supe que me calmarias el dolor abrazandome y jugando con mi cabello como algunas veces lo hiciste, pero no fue así.

Me levante a dar vueltas como loco, vi una foto de mi papá y al lado una foto tuya.
Una vez más hacia la cama a llorar con rabia, con tristeza, con desesperación, con dolor, con ideas no gratas, a llorar a solas ahogando mis gritos para que mi silencio no se diera cuenta.
Y durante todo ese tiempo una canción no paro de sonar.

Abri un cajon, abri una caja, abri un frasco, abri mi boca, abri mi celular, se cerro tu comunicación, me dio miedo y despues llego una llamada tuya.

Sip, sin pena y sin remordimientos te hago saber que estuvo a punto de cumplirse tu gran profecia. El que yo me suicidara. Siempre dijiste que no valia la pena vivir con alguien como yo, que siempre estaba deprimido, que siempre me quejaba.

El dolor en el estomago iba creciendo y tu pensando en que podría ganarme un Oscar.
No lo gane, no morí, atente contra mi.
El dolor te crea lagunas, yo no tuve que ir a un psicologo, me mandaron con uno pero no, aprendi a la mala.
Y tu pensando que esa gran frase que me dijiste era la apropiada: no Roberto, no confundas lo de tu papá con lo que nos paso.
Ni la persona más extraña y alejada en mi vida me dijo eso, y yo pensando que teniamos algo especial, que iba a explotar de buena forma ...

No tengo padre, ya no soy un niño al igual que tu, pero parece que tu si sabes como sobrellevar la partida de la persona que te dio la vida.

Fui a la casa de un amigo, me llevo a urgencias, me lavaron y me enviaron a rehabilitación psicologica, pero como te repito, no la necesito, este dolor nunca sanara.

Como dice la canción de mi acto estupido.

Me veo más viejo, me veo más nefasto y es que mis labios no besan como antes, mi corazón no late como antes. Y si el destino es bueno tengo mis memorias, mi corazón no late como solia hacerlo y mis labios no besan como solian hacerlo y mis ojos ya no te ven, mis ojos ya no te reconocen.

Ana, es que mi corazón no late como solia hacerlo, mis ojos ya no te veran nunca más y nunca más te reconocere ...

No hay comentarios: